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miércoles, 17 de agosto de 2011

Un fenómeno llamado Justin Bieber

http://www.epicentrodemexico.com.mx/thumbnail.php?file=foto/justinss2_294782285.jpg&size=article_medium
Justin va a venir a Monterrey, ¿sabes lo que es eso?, oye y ¿qué ha pasado con Selena Gomez?- fue el comentario que le hizo una jovencita a otra en el cine, mientras esperaban la entrada para ver “Princesa por accidente”, la nueva cinta de la novia de la estrella canadiense Justin Bieber.


Esto me recordó que uno de los temas favoritos de las chicas alrededor de  7 y 16 años es invariablemente hablar de Bieber.

Desde que las fans supieron que el cantante canadiense vendría a México, comenzó una euforia fuera de lo común. Las jovencitas inmediatamente trataron por todos los medios de conseguir un boleto para estar aunque sea un poco más cerca de su cantante favorito.

Que este  jovencito proyecta frescura, algo de ingenuidad y tiene talento es indudable o como dice la frase tiene un no sé qué que no sé cuánto… pero si a eso le agregamos la estupenda mercadotecnia que lo respalda y canciones con ritmo pegajoso que alegran los oídos de estas chicas, tenemos la fórmula perfecta para crear todo un ídolo musical.

Cabe mencionar que Bieber gusta tanto a chicos como a grandes, sólo que en las jóvenes se ha convertido en una especie de ídolo. Esto es muy comprensible y normal. Todos pasamos por esa etapa y tenemos nuestros “ídolos” que pueden ser de la música, el deporte, la actuación, etc.

Sin embargo, lo normal termina cuando en las redes sociales se ven comentarios como "soy capaz de todo por Justin... vendo mi virginidad", o "cambio un boleto de Justin por una tarde con una chica guapa", que han sido comunes desde el jueves pasado en Facebook o Twitter.

Tampoco es muy normal pagar cantidades estratosféricas a costa de lo que sea, incluso de que los propios padres tengan que sacrificarse para que su hijo (a) pueda cumplir su sueño y comprar un boleto “VIP” (se informó que en internet han hecho reventa de boletos de hasta $12,000) para estar un poco “más cerca” del cantante. Y lo que he visto en raras ocasiones: llegar al llanto por no conseguir un boleto, como se pudo apreciar en las afueras de la Arena Monterrey.

Los expertos explican que lo que un famoso puede transmitir es capaz de provocar conductas extremistas en el adolescente, por lo que los padres deben orientar a sus hijos en este tipo de situaciones, aunque también hay que darles libertad.

por ejemplo, la psicóloga Claudia Olascoaga, de Unidad del Servicio 208 de Apoyo a la Educación Regular de la Secretaría de Educación, menciona en una nota de Epicentro "Si se les ponen muchas reglas a los hijos se les invita a romperlas, hay que estar cerca, pero darles libertad en algunos aspectos exceptuando donde se corran riesgos de vida o de salud".

Este fenómeno llamado Justin Bieber no sólo se vive en México, sino en varias partes del mundo, pues este chico canadiense ha alcanzado ventas y fama fuera de lo común. Tan sólo en Estados Unidos ha vendido más de 283,000 copias de un solo disco.

De ninguna manera está mal que los jóvenes admiren a una estrella, pues es lo que les toca vivir de acuerdo a su momento, y si éste personaje admirado tiene algo bueno que transmitir sería lo mejor, sin embargo, el peligro llega cuando esto se convierte en obsesión, cuando la joven o niña idealiza la imagen no sólo de un cantante, sino de una imagen que se sale fuera de lo real, y se le atribuyen cualidades, que muchas veces no son verdaderas. Esto, pues, es lo que ha pasado con la llegada de Bieber a nuestro país.

El talento de Bieber es innegable, no hay duda, pero no hay que llevar al extremo una obsesión, pues todo en exceso es malo. Las chicas que admiran a Justin valen tanto o más que este chico, pues le dan su apoyo incondicional, pero siempre hay que cuidar que no se pierda nuestra propia identidad.

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