La actriz mexicana Salma Hayek posó en una sesión fotográfica para el ejemplar de septiembre de la revista Allure. La también productora, ofreció además una entrevista donde dejó en claro dos cosas: le encanta ser millonaria y está muy orgullosa de sus pechos.
"Mis bubis, no están mal por cierto. No me quejo de ellas", dijo a la publicación. Hayek comentó también que en sus inicios se sentía encasillada en los papeles de latina sexy por su figura, pero que tuvo que adaptarse a las exigencias de Hollywood hasta demostrar que era más que un cuerpo y una cara bonita.
El verdadero reconocimiento a su talento llegaría después de interpretar a Frida Kahlo en la pantalla grande. Para este papel tuvo que cambiar por completo su imagen, lo cual incluyó la unión de sus cejas y dejarse algo de bigote.
Salma Hayek está a sus 44 años, muy orgullosa de su aspecto físico pero, sobre todo, de su belleza que se mantiene de forma natural. "Nunca me he hecho nada en la cara, jamás me han puesto inyecciones o me hecho peels, o nada de ese tipo, nada, nada", aseguró.
Al hablar de dinero, y específicamente de la fortuna de su marido Francois-Henri Pinault –calculada en 11.5 billones de dólares- la actriz originaria del estado de Veracruz reconoció que disfruta mucho de las riquezas de su esposo, en compañía de su hija Valentina Paloma.
"Nunca he entendido el punto de ser privilegiado si no puedes tener privilegios. (…) Hay personas que no llevan a sus hijos a restaurantes caros, no viajan con ellos y los haces pagar por sus propias cosas desde que son muy pequeños y yo entiendo que uno debe enseñarle a sus hijos sobre responsabilidad y el valor de las cosas, pero también creo que es genial que yo pueda viajar alrededor del mundo con mi hija", comentó Salma.
Fue el sitio huffingtonpost.com el que ha puesto en circulación un adelanto del contenido de Allure para septiembre, donde La Hayek fue la figura central, retratada por el prestigiado fotógrafo Mario Testino.